Puñetazo a Policía Nacional que lo deja en estado de coma. Atentado a la autoridad en concurso con lesiones

La Audiencia Provincial de Las Palmas ha condenado, en Sentencia de 4 de mayo de 2016,  a un hombre a tres años y cinco meses de prisión por un delito de atentado a agente de la autoridad, en concurso con un delito de lesiones, y otro contra la seguridad vial por agredir a un agente de la Policía Nacional que, al caer, se golpeó la cabeza y se quedó en coma.

El procesado y su novia mantenían una fuerte discusión cuando el agente y su compañero se acercaron para interesarse por lo ocurrido. El acusado empezó a alterarse y a ponerse agresivo, encarándose con uno de los policías, que impedía que se acercara a su novia.

Como no atendía a las indicaciones de los agentes, procedieron a intentar reducirlo golpeándole uno de los agentes en una pierna con la defensa, y agarrándolo por los brazos, comenzando entre los tres un forcejeo. El el acusado consiguió soltarse, se dio la vuelta y estando frente a uno de los agente le propinó un fortísimo puñetazo en la cabeza, desplazándolo contra la pared de un edificio, golpeando la cabeza contra un saliente del mismo. El agente comenzó a convulsionar, sangrando por la boca y los oídos, desplomándose en el suelo. A continuación el otro agente, se interpuso entre la víctima y el procesado, emprendiendo este la huida.

La Sentencia considera que no había ánimo de matar (animo necandi) por un lado por tratarse se trató de un solo puñetazo, y por otro las lesiones, que si bien fueron muy graves, y pusieron en peligro la vida de la victima, “lo cierto es que aún cuando fueron consecuencia del puñetazo, se produjeron al golpearse la cabeza del agente de policía contra un saliente de edificio que era de mármol”.

Tampoco acepta el Tribunal que las lesiones sean agravadas “es indudable la potencia del puñetazo, consecuencia de la corpulencia del agresor, pero también lo es que se trató de un solo golpe, propinado con el puño desnudo, y sin que se haya empleado técnica propias de algún tipo de lucha como la que practica el acusado (vale-tudo), con lo que no estimamos aplicable el artículo 148.1 del CP”  La Audiencia manifiesta que a pesar de la gravedad de las lesiones, las mismas son encuadrables en el tipo del artículo 147.1 del CP , reprochando que las acusaciones no hayan calificado por ningún otro de los tipos de lesiones agravadas que prevé el Código Penal, como puede ser por la pérdida de un sentido, en este caso el del olfato.

En cuanto a concretar si estamos ante un delito de atentado o de resistencia, la Audiencia conforme a la doctrina jurisprudencial, y teniendo en cuenta los hechos declarados probados, considera que la conducta del acusado es también constitutiva del delito de atentado del artículo 550 del CP , pues bien en un principio sus actos encajarían en el delito de resistencia del artículo 556 del CP , una vez que consigue zafarse de los agentes, el acusado lanza un puñetazo al agente, efectuando un acto de acometimiento con violencia física que constituye el delito de atentado, hallándose el agente en el ejercicio de sus funciones y debidamente identificado como tal. Ambos delitos se hallan en concurso ideal, de conformidad con lo establecido en el art. 77 del CP , pues existe unidad de acción que comprende la comisión de un delito de lesiones, y de otro lado, la comisión del delito de atentado que salvaguarda el principio de autoridad.

Son elementos del delito de atentado:

a) El carácter de autoridad, agente de la misma o funcionario público en el sujeto pasivo, conforme aparecen definidos estos conceptos en el art. 24 CP

b) Que el sujeto pasivo se halle en el ejercicio de las funciones de su cargo o con ocasión de ellas. Esto es, que tal sujeto pasivo se encuentre en el ejercicio de las funciones propias del cargo que desempeña o que el hecho haya sido motivado por una actuación anterior en el ejercicio de tales funciones.

c) Un acto típico constituido por el acometimiento, empleo de fuerza, intimidación grave o resistencia activa también grave. Acometer equivale a agredir y basta con que tal conducta se dé con una acción directamente dirigida a atacar a la autoridad (a sus agentes o a los funcionarios), advirtiendo la jurisprudencia que el atentado se perfecciona incluso cuando el acto de acometimiento no llegar a consumarse. Lo esencial es la embestida o ataque violento.

Entre los elementos subjetivos debe concurrir:

a) conocimiento por parte del sujeto activo de la cualidad y actividad del sujeto pasivo cuya protección no puede depender del uso del uniforme en el momento en que se ejerce la autoridad, dado que el uniforme sólo permite el inmediato reconocimiento del agente, siendo indiscutible que habiéndose identificado el agente como tal y haber tenido conocimiento de ello el acusado, se cumplieron todas las exigencias del elemento cognitivo del mismo.

b) el elemento subjetivo del injusto, integrado por el dolo de ofender, denigrar o desconocer el principio de autoridad, cuya concurrencia en el caso presente no puede ser cuestionada.

La Audiencia no acepta la eximente de legítima defensa alegado por la defensa del acusado, citando la Sentencia del Tribunal Supremo de 1 de junio de 2006, entiende que no cabe legítima defensa cuando el uso de la fuerza por los agentes es necesaria por la agresividad del autor. En el caso presente, los agentes sujetaban por los brazos al acusado, habiéndole previamente golpeado con una defensa en el muslo derecho, el acusado estaba muy alterado, y una vez que consigue soltarse de los agentes, se dirige a uno de ellos y le propina el puñetazo. No existe en absoluto agresión ilegitima, sino todo lo contrario, los agentes intervienen en una discusión del acusado y su novia, a la que había agredido, y el acusado lejos de obedecer las indicaciones de los agentes, se va poniendo cada vez mas agresivo, teniendo que intervenir aquellos. Cuando el acusado logra zafarse, el empleo de la fuerza por parte de los agentes de policía ha cesado, y aún así el acusado golpea al agente en la cabeza, no cabe por tanto apreciar la eximente solicitada.

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