Protocolos contra la violencia sexual en entornos de ocio: necesarios también en desescalada. Medidas concretas que hay que adaptar a la nueva situación.

Ahora que parece que por fin los eventos empiezan a ponerse en marcha y las medidas para evitar la propagación del COVID19 centran toda la atención de organizadores y administraciones, no hay que olvidar que sigue siendo preciso cumplir con el resto de obligaciones para lograr que el evento sea un lugar amable y seguro para todos los asistentes y trabajadores.

Entre otros, los Protocolos de seguridad contra la violencia sexual en entornos de ocio siguen siendo necesarios en estos tiempos de desescalada, no solo porque la obligación de “distancia física” puede incumplirse – solo hace falta ver las imágenes que nos llegan estos días- sino porque hay comportamientos de acoso, abuso y agresión sexual, que no requieren en absoluto contacto físico. Por ello,  no hay que bajar la guardia y hay que seguir trabajando e ideando medidas para evitar que asistentes y trabajadores sean víctimas de violencia sexual.

En este artículo publicado por Cuadernos de Seguridad  escribí sobre los puntos básicos a tener en cuenta para implantar Protocolos contra la violencia sexual en grandes eventos. Veamos qué medidas habría que adaptar a la nueva situación ya que sin entrar en lo que se refiere a prevención de riesgos laborales, algunas de las acciones que se llevan a cabo en este ámbito tendrán que ser modificadas y por lo tanto habrá que plantearse alternativas que sean adecuadas a la normativa y a las recomendaciones.

La necesaria formación previa al evento puede verse reforzada en las actuales circunstancias ya que la necesidad de fomentar su impartición en línea – en mi opinión-  facilita que más personas puedan recibir los imprescindibles conocimientos sobre sensibilización, detección y atención y el protocolo específico que se vaya a implantar en la actividad.  La organización o empresa responsable del personal correspondiente debe facilitar los medios necesarios para que todos reciban la formación.

En cuanto a la difusión de mensajes de sensibilización y/o información sobre violencia sexual, recomendaciones, consejos, datos de recursos de apoyo a víctimas, etc. es habitual que estos se contengan en en flyers, dípticos, etc.  Cabe recordar que ya desde la Orden SND/399/2020, de 9 de mayo, para la flexibilización de determinadas restricciones de ámbito nacional, establecidas tras la declaración del estado de alarma en aplicación de la fase 1 del Plan para la transición hacia una nueva normalidad, se contempló que en la reapertura al público de los locales y establecimientos en los que se desarrollen actos y espectáculos culturales  No se entregará libreto ni programa ni otra documentación en papel”  (Artículo 34.1.f )

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Así se ha recogido también en otros documentos por diferentes administraciones, por ejemplo en el ámbito de Cataluña, el Documento aprobado por el Comité Técnico del Plan PROCICAT para emergencias asociadas a enfermedades transmisibles emergentes con potencial alto riesgo (28.5.2020) en  referencia a las Condiciones para locales, establecimientos o espacios en el aire libre donde se lleven a cabo actos y espectáculos culturales durante el desconfinamiento (fase 1 y fase 2) además de  reproducir que “No se entregará libreto ni programa ni otra documentación en papel”. E igualmente, las “Recomendaciones relacionadas con el virus sars-cov-2 para la vuelta al trabajo. Eventos y espectáculos públicos” del IRSST de la Comunidad de Madrid en la página indica “Antes de la apertura” “Prepara el local: retira folletos de papel…”

Por lo tanto, hay que sustituir esos folletos y todo el papel que antes se ofrecía, pero no por ello dejar de dar la información tan valiosa que contienen esos documentos. Como alternativas se pueden proyectar imágenes o vídeos de sensibilización en diferentes momentos del espectáculo, por ejemplo:

 

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También habrá que potenciar la cartelería, colocada en diferentes puntos del establecimiento o recinto: 

Manga

 

 

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Tanto en los vídeos como en la cartelería , y en cuanto que puede no haber otro material de apoyo,  es especialmente importante que la información que se ofrece sea lo más completa y lo más práctica posible (a quien hay que dirigirse en caso de sufrir o detectar una agresión, un teléfono de contacto, etc)

Es importante también aprovechar todos los recursos que ofrecen las redes sociales para difundir estos mensajes, así como un apartado específico en la página web. Más que nunca habrá que estar en permanente contacto con el departamento de comunicación para coordinar las actuaciones conjuntas, también, en este ámbito.

En los puntos antiacoso o puntos “lila” de información y atención,  se suele ofrecer material  (folletos, chapas, pegatinas, bolsas, etc)  pero ahora habrá que tener en cuenta, lo que se menciona en diferentes recomendaciones al respecto. Por ejemplo, en el documento citado de Cataluña Condiciones para locales, establecimientos o espacios en el aire libre donde se lleven a cabo actos y espectáculos culturales durante el desconfinamiento (fase 1 y fase 2) se indica que en los eventos “se podrá vender merchandising y otros productos similares, siempre que en los procedimientos de venta se cumplan los requisitos de distancia de seguridad y ausencia de aglomeraciones. El cliente no tendrá acceso a los productos, que le serán entregados por el vendedor”   

Mutatis mutandi, en los puntos lila y salvo indicaciones específicas al respecto,  se podría tener igualmente el material pero no expuesto como hasta ahora, sino para ser entregado directamente a las personas que puedan solicitarlo. Además, habrá que estudiar cual es la forma más segura de conservar y de dar ese material (envuelto de manera individual… etc).

En cuanto a la ubicación de los puntos lila es preciso que las normas que se adopten sobre el movimiento de los asistentes  –  dado que se recomienda priorizar circuitos en sentido único para evitar los cruces – no dificulten el acceso al stand.

Debe señalizarse la colocación adecuada de las personas que puedan venir a preguntar al punto para evitar aglomeraciones (marcas en el suelo, etc). También el espacio  designado para la atención a las personas que soliciten información o que  hayan sido agredidas debe estar acondicionado para que se cumplan las medidas de protección (gel hidroalcohólico, distancia de seguridad, puntos de entrada y salida diferenciados para el caso que dentro haya más de determinado número de personas…)

Poco a poco iremos ampliando y actualizando estas primeras recomendaciones para adaptar los protocolos de prevención de la violencia sexual en eventos a la nueva normalidad.

 

Anna Almécija Casanova

annaalmecijasp@gmail.com

 

Más sobre la planificación de los eventos en el contexto del COVID-19  aquí 

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